Extraña caridad.
Esto era una familia muy pobre, muy pobre, la más pobre del pueblo, formada por un padre y sus diez hijos. Vivian en una casa de 2 pisos, con la entrada abajo y la cocina arriba. Un día estaba preparando el padre la cena, consistente en una sopa muy aguada. Entonces oyen que un pobre llama a la puerta pidiendo, y el padre manda a su hijo a ofrecerle un poco de sopa. El hijo, al ver que si alimentaban al pobre cenarian menos, baja a la entrada y le dice al indigente:
-No tenemos nada para darle de comer, pero ha dicho mi padre que si sube le hara el favor de darle por el culo.
Al oir esto, el pobre huye espantado, y el padre le ve por la ventana. Se asoma, y le grita:
-¡Vuelva buen hombre, que aunque no alimenta calienta el cuerpo!


