Usted apesta
Sí señor. Usted, usted que en este mismo momento está leyendo este blog apesta. Y no digo que sea un guarro y no se lave, que quizá, sino que hablo de un apestar metafórico. Expende un hedor personal basado en lo poco gratificante que resulta su persona y su compañía. Me da asco y sé que me odia. Si fuese por mí, usted ya estaría muerto desde hace mucho tiempo.
Sigue leyendo esta paranoya en La apatía uniforme


