Los videojuegos son cultura
De una entrada en escolar, de lectura obligatoria para todos los que jugamos a algo:
Lo confieso: yo he jugado y jugaré con el GTA. Y no me avergüenzo de ello. Es sólo un videojuego violento, amoral y sexista, pero me gusta. Es una ficción, una novela negra. Y, como tal, no tiene por qué ser polÃticamente correcta. No es apto para menores de 18 años –lo pone bien claro en su etiquetado–, como tampoco lo es una pelÃcula de Tarantino o de Scorsese. La confusión viene del nombre: videojuego. El juego se relaciona con la infancia y en el nombre de los niños, en su defensa, se justifica la censura.


