¿Reclamaciones? Al muro del fondo.
El otro día, haciendo turismo por una ciudad cercana portuaria, nos encontramos con esta perla. Vale que también había otras como “información”, “taquilla”, etc, ya que son las antiguas fachadas que se usaban en la estación pero es que esta es, como mínimo, acojonantemente buena. ¿Que donde tengo que reclamar? al ladrillo de enfrente, que a nosotros nos importa un huevo. Me recuerda al famoso “Díselo a la mano” (Min 1:51).
“Reclamaciones, al puto ladrillo de ahí enfrente”










Puestos a decir tonterias, arolternell ha dicho que...
Coño,pues parece un confesionario eso,lo cual también es lógico,porque el empresario que menos escucha reclamaciones es precisamente Dios.
Puestos a decir tonterias, Miche ha dicho que...
Para lo que escuchan los que se dedican a las reclamaciones, es lo mismo, lo que yo le pondría en la ventanilla es un dibujico de un tío durmiendo o algo.