Indio navajo, inventar el golpe bajo.
Siempre lo digo y lo seguiré repitiendo hasta la saciedad, el cine español actual es como hacérselo con un rallador de queso, ligeramente divertido al principio pero sobre todo, doloroso.
Ya no hay buenas bandas sonoras en las películas.
Los doblajes no tienen el sincronismo ni la pureza de sonido que podías encontrar antes, por supuesto gracias a especialistas en ese noble arte.
Y por supuesto no podemos olvidar míticas escenas que tanto plagian del cine español original, como por ejemplo las partidas de cartas, mil veces plagiadas en James Bond, en Casino o en tantas otras producciones baratas al fin y al cabo porque no consiguen retransmitir la fuerza y el carisma de los actores.
Que se quite Hollywood, James Cameron o Steven Spielberg. Y que vuelva el cine de calidad.
Encomendemos esa plegaria al gran dios Matu Tano.

