Manual de supervivencia contra sectas

No se qué coño ha pasado estos últimos días, pero el nivel de proselitismo que nos invade en nuestro correo de makarras es tremendo. El otro día, olvidadizo de mi, se me olvidó quitar el sonido del móvil al acostarme y me llegó un correo a las 2:30 de la mañana.

Que diréis, ¿Y por qué coño llevas el correo de makarras en el móvil? Pues sencillo, porque no es la primera vez que nos escriben desde delitos telemáticos. Y no estoy tan gordo como para salir en las noticias y que veáis nuestro helicóptero.

El correo, de unas 2000 páginas a doble espacio Arial 12, iba firmado por Pedro Pedregosa. Parece que este hombre, tras su fallido portal inteligente de Internet, ha decidido tirar por el mejor de las formas para ganar dinero en este país: timar tontos. Con su correo nos ofrecía la salvación a 144000 elegidos. Y coño, qué suerte, el Laidmon y yo resulta que habíamos sido elegidos. A mala hora. Pero elegidos.

Pero claro, yo no tengo un despertar muy católico a esas horas, así que no pude resistir la tentación, y le tuve que mandar un correo que harían sonrojarse, por el nivel de blasfemia, a los Sex Pistols.

Bien, esto iba a ser un manual, así que Primera Regla: La blasfemia no les afecta. Mandarles a la mierda tampoco. Cagarte en su dios, en la virgen y mandarle la mierda que le sobra a su puta madre, tampoco.

Y eso que pensaba que esto le asustaría.

Quito el sonido del móvil y sigo durmiendo. Me despierto a una buena hora, las 4 de la tarde, que para eso era sábado, qué coño. 2 correos de Pedrito. No se amedrenta. Nos sigue ofreciendo la salvación y me amenaza con cerrarme la puerta si vuelvo a insultarle. Textualmente:

yo te envié el PRIMER mensaje
para avisarte del Nuevo Orden Mundial,
y para ofrecerte una SALIDA DIGNA
a este sistema capitalista CORRUPTO…

Pues nada, no le insulto. Si él quiere salvarnos, prefiero irme con salvación desde casa. Así que le pido 100.000€ en una cuenta a mi nombre. No he vuelto a saber de él. Eso está bien. Segunda regla: Lánzate a por su dinero. Conviértete en ellos.

Pero hay veces que ni eso funciona. Sí, es así de triste. Bueno, es más triste que no te ingresen el dinero pero que te respondan y te vayan dando largas.

Eso ocurrió ayer. Otro correo. Esta vez, desde Miami, Florida. Un grupo de comunicación cristiana. Sí, hasta resulta que se ofrecen a ayudarnos. No se a qué, porque a darnos tranquilidad no. Otros 20 párrafos para poner nuestra mirada en Jesús. La concreción y el resumen no suele ser su punto fuerte.

Pero bueno, el texto con el que nos mandó mierda desde Florida Daniel Zangaro al menos era legible. Y decía no se qué de unos espías, y de un viaje. Y de muertes prematuras en el desierto. Seguro que hablaba del Paris Dakar. Porque pasé de leerlo. Al contrario, preferí responderle con este correo.

Si volveis q mandarnos mierda os hacemos tal vudú que vuestros hijos nos pertenecerán y arderán con nosotros en el fuego del infierno.

Estoy esperando aun el acuerdo monetario.

Regla número 3: Conviértete en su enemigo. Cuando nada más funcione, además de pedirles dinero, conviértete en su enemigo. Amenaza con robarles a sus hijos y hacerles ir al infierno por quitarles de su parentela, llevándolos hacia otra religión. A poder ser, satanismo.

O eso o ya usas la regla número 4, y definitiva: Marcas toda esta mierda como spam y te dejas de mandar correos. Pero es que yo tenía algo de tiempo libre.

 

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