«Hoy, la gilipollas mujer que se creía una planta»
Darwinismo social (IV)
La ignorancia es peligrosa. Tan peligrosa que puede acarrear una muerte implacable. Una señora suiza, que pensó que por sus venas corría clorofila y que lo que tenía entre las piernas era una flor, decidió no sin antes documentarse (guiño guiño codazo codazo) que lo mejor que podía hacer para sobrevivir era … no comer y que le diese el sol.
Pero alma de cántaro… ¿no ves que en Suiza no hay sol? Tendrías que haberte venido a España.
Desde nuestra misantropía nos alegramos profundamente de las decisiones de esta mujer. Sólo quedaremos los mejores.







